Helena Brull, neumóloga, sobre despertarse por la noche: “Los problemas puntuales suelen estar relacionados con el estrés y cambios de rutinas habituales”
Despertarse en mitad de la noche no significa necesariamente que exista un trastorno del sueño. De hecho, algunos despertares breves forman parte del descanso normal y pueden producirse sin que la persona llegue…
· 3 min de lectura · 0 lecturas · Fuente: La Vanguardia ↗

Despertarse en mitad de la noche no significa necesariamente que exista un trastorno del sueño. De hecho, algunos despertares breves forman parte del descanso normal y pueden producirse sin que la persona llegue siquiera a recordarlos al día siguiente. No obstante, la situación cambia cuando se convierten en algo habitual, dificultan volver a conciliar el sueño o terminan afectando al estado físico y mental durante el día.
Helena Brull, neumóloga del Hospital Universitario del Vinalopó, pone el foco precisamente en diferenciar esos episodios ocasionales de un problema mantenido. “Los problemas puntuales suelen estar relacionados con el estrés y cambios de rutinas habituales”, explica. En estos casos, recuperar los horarios habituales o superar la situación que ha generado tensión puede ser suficiente para que el descanso vuelva a normalizarse.
Además, el sueño no permanece igual durante toda la vida. Con el envejecimiento disminuye el sueño profundo y aumenta el ligero, lo que hace que resulte más sencillo despertarse ante estímulos que antes podían pasar inadvertidos. La neurofisióloga Arantxa García Peña señala que también se produce un adelanto del ritmo circadiano, por lo que las personas mayores tienden a acostarse y levantarse antes.
Sin embargo, despertarse con más facilidad no implica que el descanso deba de ser malo. Un adulto mayor sigue necesitando, unas siete u ocho horas de sueño en 24 horas, aunque la cantidad y la distribución puedan variar, según explica Brull. El problema aparece cuando los despertares dejan de ser breves y empiezan a fragmentar de manera significativa el descanso.
Por otro lado, hay noches en las que la causa resulta evidente. Una preocupación, un periodo especialmente estresante, un cambio de horarios o una alteración de las rutinas. En cambio, en otras ocasiones puede haber un factor físico detrás. La apnea obstructiva del sueño es uno de los trastornos que más puede fragmentar el descanso, ya que las pausas respiratorias obligan al cerebro a generar micro despertares para recuperar la respiración.
Cabe destacar, que no siempre es fácil identificar esta situación desde la propia cama. Una persona puede pensar que simplemente se despierta varias veces cuando realmente está sufriendo interrupciones del sueño provocadas por problemas respiratorios. En ese sentido, el descanso termina siendo poco reparador y pueden aparecer somnolencia, cansancio o dificultades para mantener la concentración durante el día.
Asimismo, las causas tampoco se limitan a la apnea. El dolor crónico puede impedir mantener el sueño, mientras que levantarse repetidamente para acudir al baño también interrumpe el descanso. No solo eso, sino que el síndrome de piernas inquietas, determinados medicamentos y los cambios hormonales relacionados con la menopausia son otros factores que pueden contribuir a que la noche se vuelva más fragmentada.
La repercusión durante el día es una de las señales que más ayudan a determinar si los despertares han dejado de ser un fenómeno ocasional. Irritabilidad, problemas de memoria, dificultades de concentración o una somnolencia excesiva pueden aparecer cuando la persona no consigue completar adecuadamente sus ciclos de sueño. En situaciones prolongadas también se han observado asociaciones con alteraciones metabólicas y cardiovasculares.
Por ello, Brull recomienda prestar atención a la duración y a la frecuencia del problema. Despertarse durante unos días por una preocupación concreta no tiene el mismo significado que hacerlo de forma repetida durante meses. Cuando los episodios se producen varias noches por semana, cuesta volver a dormir y existe un impacto claro sobre la vida cotidiana, resulta conveniente consultar con un profesional.
Antes de llegar a ese punto, algunas medidas pueden favorecer un descanso más continuo. Mantener horarios regulares, evitar utilizar la cama para trabajar o mirar el móvil, reducir la luz intensa antes de acostarse y limitar la cafeína desde media tarde son recomendaciones habituales. También ayuda evitar cenas demasiado abundantes, moderar el alcohol y no beber grandes cantidades de líquido justo antes de dormir.
A su vez, el ejercicio físico regular puede contribuir igualmente a mejorar la calidad del sueño, aunque se aconseja evitar las sesiones intensas en las horas inmediatamente anteriores a acostarse. El dormitorio debería mantenerse oscuro, silencioso y a una temperatura confortable. La idea fundamental es no interpretar todos los despertares como una enfermedad, pero tampoco normalizar durante meses un sueño que está afectando a la vida diaria. Cuando el descanso deja de ser reparador, encontrar el motivo es el primer paso para solucionarlo.
Fuente original
Escrito originalmente por @lavanguardia para La Vanguardia. Lee la noticia completa en La Vanguardia ↗
El boletín de HyperNews
Las mejores historias, cada mañana
Una selección editorial de lo más relevante en tecnología, ciencia y cultura. Sin ruido, sin spam. Cancela cuando quieras.
Únete a +48.000 lectores curiosos.
Escrito por
Redacción HyperNewsEquipo editorial
Artículos elaborados por el equipo editorial de HyperNews.
Más de Redacción HyperNews
Inteligencia artificial: Anthropic da un salto con Claude Fable 5.1 y Mythos 5.1
La empresa norteamericana Anthropic escala la inteligencia artificial científica y el desarrollo de software con Claude Fable 5.1 y Mythos 5.1.
Gemini 3.8 Flash: el modelo «obrero» que Google lanza cada 3 semanas
El 2 de septiembre Google presentó Gemini 3.8 Flash, su tercer modelo de la familia Flash en apenas seis semanas, según informó The Verge.
La industria andaluza triplica la potencia renovable instalada para autoconsumo en tres años y alcanza 1 GW
La potencia en autoconsumo, explican en la Consejería de Industria, Energía y Minas, se ha triplicado en los últimos tres años computados (entre 2022 y 2025).
Comentarios (0)
Los comentarios todavía no se guardan de forma permanente.




