Saltar al contenido
HyperNews logoHyperNewsHyperNews
Suscríbete

Enrique Rojas, psicólogo, sobre el impacto de los traumas de la infancia: "cuando un niño es maltratado de pequeño, con toda la inocencia que tiene, llega a creer que si se ...

La infancia es uno de los momentos más importantes en el desarrollo de una persona. En esta etapa no solo aprenden a relacionarse con otras personas en función de cómo se comporta su entorno familiar, sino que también…

Redacción HyperNews

· 3 min de lectura · 0 lecturas · Fuente: La Razón ↗

Enrique Rojas, psicólogo, sobre el impacto de los traumas de la infancia: "cuando un niño es maltratado de pequeño, con toda la inocencia que tiene, llega a creer que si se ...
Foto: La Razón

La infancia es uno de los momentos más importantes en el desarrollo de una persona. En esta etapa no solo aprenden a relacionarse con otras personas en función de cómo se comporta su entorno familiar, sino que también es su primer contacto con emociones tales como el enfado, la tristeza o la frustración. Por ello, cuando son expuestos a condiciones denigrantes o de maltrato a tan corta edad, su cerebro no es capaz de asimilarlo como lo haría una persona adulta.

Cuando un niño aprende y crece en un entorno de violencia y maltrato, ya sea físico o psicológico, se producen daños profundos y severos en su salud mental, los cuales seguirá arrastrando hasta la edad adulta. Esto puede desarrollar problemas emocionales graves como baja autoestima, ansiedad, depresión o, incluso, estrés postraumático. Es por ello que especialistas en psiquiatría advierten de la vulnerabilidad de los más pequeños ante este tipo de ataques.

Según explica el médico psiquiatra español Enrique Rojas, los niños no son capaces de comprender que el maltrato que reciben no es culpa suya, sino de quienes tenían el deber de educarles y protegerles. "Cuando un niño es maltratado de pequeño con toda la inocencia que tiene, fíjate qué cosa tan alucinante, llega a creer que si se le trata así es porque se lo merece", asegura el doctor.

La violencia infantil provoca sentimientos como culpa o desesperanza

Pues, por naturaleza, los más pequeños confían en todo aquello que dicen y hacen sus padres. Por tanto, como explican desde UNICEF, tanto cuando se ejerce un maltrato psicológico, utilizando palabras que humillen o hieran al pequeño, como cuando se ejerce violencia física sobre él, este entiende que es porque se lo merece y esas palabras son las que le definen como persona.

Ello provoca que, además del propio dolor físico o psicológico, el cual terminan experimentando a muy temprana edad provocado por "la falta de aprecio, el desprecio e incluso el daño físico", se sume a un sentimiento de animadversión hacia sí mismo. Este sentimiento hará que, conforme vaya creciendo, vaya adquiriendo sentimientos como la culpa, la desesperanza o la apatía.

Según explica Enrique Rojas, el niño terminará "considerando que es un ser manchado, en lugar de darse cuenta de que tuvo unas personas a su lado que sencillamente no estaban nada bien" y que no le ofrecieron el cuidado y protección que deberían. Y aunque las consecuencias del maltrato pueden trabajarse posteriormente en terapia, este proceso será bastante duro y tardado.

El cerebro de los niños maltratados es similar al de los soldados expuestos en combate

Pues, un estudio publicado por la Universidad de Londres en 2011 descubrió que el cerebro de los niños que habían sido víctimas de maltrato infantil mostraba signos similares a los que se podían observar en soldados que habían estado expuestos a guerras y combates. Los rasgos que detectaron fueron una mayor actividad en las zonas dedicadas a la detección de amenazas, así como una mayor propensión a sufrir ansiedad.

Sus cerebros permanecen en estado de hiperalerta, pues aprendieron a detectar cualquier cambio en el ánimo de sus progenitores o familiares que pudiera indicar un ataque físico o verbal hacia ellos. Asimismo, UNICEF explica que también pueden desarrollar otro tipo de mecanismos de defensa y adaptación ante la constante exposición a la violencia, tales como una obediencia extrema o, en contraposición, replicar los comportamientos violentos observados.

Cómo educar sin violencia y dónde pedir ayuda ante el maltrato infantil

Es por ello que los padres deben evitar los castigos físicos y las palabras humillantes hacia sus hijos, pues aunque pueda parecer que son un simple correctivo, estos pueden terminar causando graves problemas en la salud mental de los más pequeños, así como un deterioro paulatino de la relación. Lo más recomendado por los expertos es mantener una postura de disciplina positiva, en la que, aunque se establezcan unas normas y límites fijos, no se caiga en gritos ni faltas de respeto por ninguna de las partes.

Asimismo, los niños tienen el derecho de ser protegidos de cualquier tipo de violencia. Por ello, desde la Unión Europea, en colaboración con el Gobierno de España y la Fundación Anar, se puso a disposición de la ciudadanía una línea de ayuda a la infancia. Esta línea, con número de teléfono 116111, ofrece atención y ayuda gratuita a los más pequeños, en todo el territorio de la UE y las 24 horas del día.


Fuente original

Publicado originalmente por La Razón. Lee la noticia completa en La Razón ↗

El boletín de HyperNews

Las mejores historias, cada mañana

Una selección editorial de lo más relevante en tecnología, ciencia y cultura. Sin ruido, sin spam. Cancela cuando quieras.

Únete a +48.000 lectores curiosos.

Escrito por

Redacción HyperNews

Equipo editorial

Artículos elaborados por el equipo editorial de HyperNews.

Más de Redacción HyperNews

Comentarios (0)

Los comentarios todavía no se guardan de forma permanente.

Artículos relacionados